Día 5 Marshfield-Stroud
Freddd | 20 Julio, 2010
El día ha amanecido en la preciosa mansión de Missouri donde nos esperaba un desayuno espectacular en un porche que hay en un lateral de la casa donde por un lado teníamos una especie de salón inglés y por otro lado un enorme jardín con arboles centenarios. Los detalles del desayuno estaban cuidados al máximo, primero nos han sacado un plato lleno de frutas estrategicamente colocadas, con 2 jarras de zumo (de manzana y de naranja) y 2 grandes tazas de café que iba rellenando continuamente, después ha llegado la carne con tortilla, una especie de gofres con caramelo y nata y verduras diversas colocadas en una especie de torrecita. Todo este montaje lo llevaba la dueña de la casa, hemos tenido la suerte de desayunar solos porque de las 5 habitaciones de la casa sólo estaban ocupadas 2 y los de la otra no estaban por allí así que hemos podido conversar durante un buen rato con ella y después con el marido que ha aparecido al poco tiempo y que nos ha amenizado el desayuno explicandonos la historia de la casa, más de 100 años en los que pasó de todo incluyendo algunas muertes. Todo esto ha hecho que nuestra salida del día se retrasará más de lo habitual y eran casi las 10 cuando dejábamos la casa.
La jornada de hoy era también larga, hemos vuelto a tener momentos puntuales en los que no ha sido facil encontrar
la ruta pero siempre por alguna razón acabábamos rápidamente regresando, la cosa es que hay zonas en las que cambia el nombre o lo comparte con otras carreteras y por eso te puedes hacer un pequeño lío.
Una de las primeras paradas del día ha sido la famosa gasolinera “Gay parita sinclair” que aparece en todas las guías como la más famosa de Missouri y que no ha defraudado, nos ha recibido el dueño, un tio bastante singular de unos 70 años, nada más llegar nos ha ofrecido un refresco y nos ha contado la historia del lugar, luego hemos querido comprar una cerveza típica con el logo de la ruta y nos la ha quitado diciendo que esa era moderna y que tenía papel impreso, que tenía otras más autenticas y que nos las regalaba directamente, después nos ha enseñado foto a foto los sitios que debíamos visitar a lo largo del día y en próximas jornadas. Por si fuera poco se ha colocado con nosotros para hacer una foto típica en la que el se ponía un gorro antiguo y un teléfono simulando una llamada. Ha sido otro momento que no olvidaremos, hay una cosa que me gusta mucho de este viaje y es que la sensación es de estar sólos en la carretera y llegamos siempre sólos a todos estos sitios, en ningún momento nos hemos encontrado con otros viajeros por lo que no existe la sensación de turismo y hace que
todo sea mucho más autentico, el hecho de que toda la gente que está en la ruta pierda bastantes minutos en hablar con nosotros y nos dedique postales y fotos sin que haya realmente un animo de lucro hace que todavía sea más fuerte esta sensación.
El viaje ha continuado con multiples paradas para hacer las fotos de turno y la comida la hemos hecho en un local de hamburguesas de Cartage, todavía en Missouri. Por cierto que antes habíamos hecho una parada en una megatienda de Cowboys donde me he comprado un sombrero de vaquero, la verdad es que como había dicho Tiago no son nada baratos pero la tela es bastante buena y no son como los de disfraces que conocemos, yo voy con el sombrero a todas partes aunque por aquí me dicen que es un poco freak debido al tamaño del sombrero pero me da igual, sino me lo pongo aquí donde lo voy a hacer…
Hoy la ruta se ha vuelto aún más verde que ayer, las casas en ocasiones disponían de terrenos mucho mayores de lo que hasta ahora ocurría, han empezado a aparecer gigantescos ranchos con muchos animales, caballos y vacas principalmente, en muchos de estos ranchos los animales tenían un lago donde se bañaban, realmente parece que los cuidan mucho.
Ya en Oklahoma no hemos tenido mucha suerte porque queríamos haber parado en algunos puntos pero nos hemos despistado, hemos cogido un rato la autopista de peaje que tiene precios populares, nos han cobrado 75 centavos por
un buen trecho y al final hemos acabado en Chelsea camino de Tulsa, hemos parado en la mítica ballena de Tulsa que esta un poco antes en Catoosa y hemos seguido hasta llegar a nuestro destino, Stroud porque se nos hacía tarde. Aquí hemos llegado sobre las 8 de la tarde y era un Motel que no teníamos reservado más que nada porque ni siquieran tienen página web, es el Skyliner Motel que aparece en muchas guías de la ruta por tener un precioso cartel de neón en la entrada, lamentablemente eso es lo único que tiene, el hotel es un desastre, en la recepción huele muchísimo a Curry porque lo llevan unos indios, la imagen decadente exterior en este caso si se refleja también en el interior de las habitaciones pequeñas y malolientes y con un baño al que da miedo entrar, el suelo de la habitación es de moqueta y tiene pinta de llevar grasa de varias generaciones, el aire acondicionado es de los antiguos así que tienes 2 opciones, o escuchar un ruido infernal pegado a tu oreja o sentir el angustioso calor del verano de Oklahoma y os puedo asegurar que la primera es la mejor opción sin lugar a dudas. Por si fuera poco la nevera se apaga y se enciende haciendo un ruido muy molesto sobre todo a mitad de noche pero lo más molesto, lo peor estaba por llegar y no nos hemos dado cuenta hasta que nos hemos acostado… hay un tren que pasa a unos 10 metros de la habitación, estando aquí parecía como si estuviese atravesando nuestra habitación por la mitad, el maldito tren no ha empezado a pasar hasta las 12 de la noche pero desde este momento y hasta las 4 de la mañana lo ha hecho como 10 veces, en cada una de ellas escuchabas los silvidos cuando se acercaba y en el momento de pasar por aquí lo hacía con más fuerza que nunca, supongo que al pasar por el centro del pueblo (y casi de nuestra habitación, cabrones…) es obligatorio que piten porque aquí todos los pasos son a nivel. En fin, un infierno de motel, tal vez el peor motel de los Estados Unidos pero que os voy a decir, hay que conocerlo todo, ayer en una mansión victoriana con más de 100 años y hoy en un putrefacto motel en mitad de la nada. Mañana más, próxima estación Amarillo (Texas).
Ya estamos en
autentico
7 de la tarde que hemos tenido que meternos
Actualmente me encuentro de lleno en la reserva de Moteles para nuestro viaje. Muchos de ellos son los que me ha recomendado Tiago de su visita del año pasado ya que por precio e instalaciones nos cuadran. Pero en aquellas zonas en las que los moteles no estuvieron del todo bien estoy haciendo un pequeño ejercicio de investigación a través de google maps viendo algunos que me puedan ofrecer experiencias añadidas al propio viaje. Este es sin duda uno de ellos.



