Día 4 Litchfield-Marshfield
Freddd | 19 Julio, 2010
Ya estamos en Marshfield , hemos dejado atrás Illinois para entrar de lleno en Missouri. La mañana ha sido un tanto extraña, hemos dejado el Motel para ir a un típico bar de desayunos que había un par de calles más abajo, es imposible saber lo que estas pidiendo y aunque lo preguntes tampoco aclaras mucho la cosa así que hemos pedido un poco a ciegas, un baggle con huevo revuelto (una especie de tortilla) y jamón con queso americano que la verdad estaba algo insípido y unas tortitas con Marple sirope que es muy popular por aquí, no ha estado mal, lo mejor el local en sí y como siempre la atención y amabilidad de los camareros y de todo el mundo, creo que empiezo a entender porque este país ha llegado a lo que es, todo funciona mucho mejor con una sonrisa, un cordial saludo y ganas de hacerte la vida un poco más fácil. Bueno, a lo que iba, la mañana se ha complicado porque unos nubarrones muy oscuros amenazaban en el horizonte y no se han hecho esperar, a las 9 de la mañana ha caído una tormenta con mezcla de huracán impresionante, ha coincidido con que teníamos que echar gasolina y he acabado mojado hasta los dientes, como si hubiera caído a una piscina, así que me he tenido que cambiar en el coche y hemos comenzado la ruta mojados y con pocas esperanzas de que el día mejorase, pero con los kilómetros y al cabo de un par de horas ha vuelto a salir el sol.
La parada más curiosa del día ha sido al poco rato de empezar, hemos visto una especie de tienda de la ruta que yo había visto alguna vez en fotos y es que desde la carretera el local llamaba la atención, tenía varios coches clavados en el suelo emulando los del cadillac ranch, un camión típico, varios tractores oxidados, viejos surtidos de gasolina y un montòn de carteles de hierro de la ruta 66. Pero lo mejor estaba dentro de la tienda, la típica pequeña caseta recargada y polvorienta llena de recuerdos, fotos y placas que se vendían a los viajeros regentada por un
autentico crack, Henry, y su tinglado es el rabbit Ranch. El tío nos ha estado hablando durante sus 20 minutos sin parar enseñándonos y haciéndonos firmar en el libro de viajeros, comentándonos toda su vida y sobre todo y lo más importante la historia del Black Rabbit que vivió desde el 2001 al 2008, la historia del conejo es importante ya que según el propio Henry vaticinó la victoria de Obama en las elecciones, dice estar seguro de su importancia en la elección y tenía varias casualidades que lo demostraban, de lo que hemos podido entender una era que era negro como el propio Obama, que había nacido en la misma fecha que Hillary Clinton (o algo así) y varias coincidencias que hacían que el conejo fuera demócrata y que iba a ser básico en la victoria del partido… en fin, el hombre ha sido tan majo que nos hemos quedado un buen rato allí, hemos comprado unas postales en las que salía el mismo y que nos ha firmado y nos hemos comprado un libro que teníamos en mente.
Hemos seguido durante un buen rato parando en diversos lugares y con algunas dificultades para encontrar las entradas a la ruta ya que aunque no están mal muchas veces se entra y se sale con facilidad y sin darte cuenta estas otra vez en la autopista, hay que andar con ojo. No hemos podido parar en San Luis porque en ese momento todavía llovía pero parecía una ciudad bastante grande y bonita, hemos podido al menos hacer unas fotos del Downtown.
El tramo de carretera se ha vuelto más verde que en etapas anteriores, hay más bosques y más arboles aunque los pueblos siguen siendo igual de bonitos, aunque en el día de hoy tal vez hemos parado en menos lugares pero las paradas han sido interesantes. Para comer hemos decidido parar en Cuba que sólo tiene que ver con el país al que da nombre que tiene unos enormes murales en las paredes, en la ruta los hay en muchos lugares pero este pueblo es famoso por ellos. Con la excusa de parar para verlos hemos comido en un lugar típico de barbacoa donde nos hemos puesto las botas, en cada plato se pedían un par de acompañantes del tipo patata asada rellena o pasta con queso fundido… más el plato en sí que eran costillas y varios tipos de carne.
Luego hemos decidido parar a tomar café en Denny,s, uno de los pocos lugares en USA en los que se permite fumar, y la verdad es que el browney estaba bueno pero el sitio era decadente, camareros nerds como en las películas, grasa por las paredes, hormigas junto a un plato y sobre todo nadie nos traía la cuenta, pasaban del tema. Esto me recuerda a que aunque me habían explicado el tema de las propinas es un tema que realmente me incomoda porque sigo sin pillarle el truco por completo, te traen la cuenta, se quedan con el número de tarjeta y luego tienes que poner el importe de la propina que según pone en muchos lugares en la propia cuenta debe rondar el 18 o el 20 por ciento (casi nada…) pero en los sitios en los que la cuenta te la cobran a la vez que te dan la nota como se hace?? Se le dice directamente?? No es fácil la verdad, nada fácil.
Hoy no se en que se nos ha ido el tiempo pero al final íbamos tan ajustados porque teníamos que estar aquí antes de las
7 de la tarde que hemos tenido que meternos directamente en la autopista y pasar rápido los últimos 50 km, a ver si mañana nos organizamos mejor. Hoy es domingo y en Marshfield está casi todo cerrado pero el pueblo promete mucho, la casa donde estamos es espectacular, realmente no hay palabras para describirla pero me recuerda mucho al estilo de casa de las familias de la época del Missisipi y los exclavos, es una casa increíble pero cuando cae la noche el jardín es como la selva, no se cuantos bichos puede haber ahí fuera pero para que os hagáis una idea apenas se podía mantener una conversación del ruido que había de todos los bichos. Bueno, me voy a dormir, aquí son las 22.30, nos leemos en Stroud (Oklahoma)
Hoy nos esperaba una etapa de casi 400
Se puede decir que hemos tenido mucha suerte en este punto. Los autocines es algo que me llamaba mucho la atención pero la realidad es que muchos, muchísimos de los que había en Estados Unidos han cerrado, supongo que como aquí las modas de los centros comerciales han ido barriendo estos clásicos lugares tan interesantes para los que valoramos lo autentico.
Una de las cosas más interesantes de 


Pese al imponente tamaño
¿Merece o no la pena?

