Kilómetros
Freddd | 22 Junio, 2010
El viaje es largo, muy largo. Esto es algo que hay que llevar asumido para no agobiarse, nos esperan muchos kilómetros al volante y esto ocurrirá día tras día, jornada tras jornada, no hay lugar para el cansancio. En este sentido hay varios factores que lo hacen más llevadero, por un lado lo más importante, vamos a visitar lugares nuevos, increibles y todo va a ser una gran sorpresa, no vamos a pasar nunca por el mismo lugar y todo va a ser diferente entre si. Obviamente no es la misma situación que si tuvieramos que ir de A a B y el camino fuese conocido y no tuviera ningún interés. Pero en este viaje el camino y la carretera son el aliciente en si mismos.
Por otro lado algo también importante es que cuando trazamos la ruta a seguir y hacemos una división aproximada de los kilómetros que vamos a hacer tratamos de meter más horas de carretera los primeros días e ir disminuyéndo conforme avanza el viaje. Hay 2 cosas que motivan esto, primero porque como hemos comentado el viaje será largo y duro y los primeros días iremos más frescos por lo que podremos aguantar más millas y por otro y no menos importante porque los últimos días llegan los parque naturales que están más concentrados entre sí y que requieren más calma para poder verlos en su inmensidad.
Así que los kilómetros que vamos a hacer estarán aproximadamente en 5375 haciéndose 3336 en los primeros 9 días y 2039 en los 9 siguientes, antes y después están los días en Chicago y San Francisco en los que no se harán kilómetros en ruta. El día que más kilómetros haremos serán 512 para llegar a Amarillo (Texas) y el que menos 200 para llegar a Mexican Hat, la media estará en poco más de 300 al día, buena media teniendo en que cuenta que madrugaremos y que en muchas etapas las paradas serán muchas pero de poco tiempo cada una. Cuando regrese contrastaré los kilómetros definitivos.





La otra noche hablaba con una amiga sobre el viaje y le explicaba que el leitmotiv del viaje era la ruta 66, pero que la habíamos modificado ampliamente para visitar Colorado, Utah, Nevada y el norte de
No hace falta decir que hay que llevar el pasaporte en regla para viajar a USA, bajo riesgo de ser sodomizado en el aeropuerto, pero lo que no es tan evidente es que tienes que llevar el pasaporte siempre encima. En algunos bares lo piden para poder entrar, y para tomar una triste cerveza, cuya edad mínima legal está en 21 años, tienes que tener el aspecto del Gran Torino o llegar en una Harley con los Ángeles del Infierno. No me puedo imaginar la pinta que tendrás que tener para que te sirvan un whisky triple X en un Saloon de cowboys.

Una de las cosas más interesantes del viaje es mezclarte con la gente. La América profunda del centro y sur de Estados Unidos ofrece un atractivo especial al tratarse de terrenos más “virgenes” en cuanto a mezcla cultural. Evidentemente en las costas y zonas desarrolladas puedes encontrar a gente de todas las nacionalidades, pero en el interior la población es más autóctona, teniendo en cuenta la limitaciones del país en este sentido.
Más allá de interés económico es el interés de poder disfrutar de la verdadera vida de otro país. Las experiencias son casi siempre positivas y el nivel de detalle de los intereses de cada “surfer” es alucinante. No todos ofrecen 


