Día 12 Moab-Mexican Hat
Freddd | 27 Julio, 2010
Os escribo desde un tipi indio que es donde nos hemos alojado en Mexican Hat en el motel que lleva el mismo nombre. No había elegido este tipo de habitación pero es la que nos ha tocado, es la única que hay de este tipo, digamos que queda el motel parecido a todos los anteriores por un lado y al otro lado de una explanada estaba este tipi solitario, pues aquí estamos. No se si es por suerte o desgracia pero hace aún más autentica la noche, tenemos que prescindir del baño en la habitación ya que el nuestro esta fuera a unos 10 metros pero a cambio estamos en una tienda de campaña india acondicionada por supuesto, por dentro es como si fuese una cabañita de madera de un tamaño razonable pero con la forma de tipi con una cama, una chimenea, un sofá, aire acondicionado y una mesita con cafetera, despertador y demás, el suelo es como de cemento pero está cubierto de alfombras. Miento si digo que al principio no me ha dado un poco de acojone pero al cabo de un tiempo hemos pensado que era una bonita y diferente forma de dormir aquí. Así que desde el tipi escribo hoy.

La jornada ha sido tan seca o más que la anterior, hemos despertado temprano en Moab para ver Canyolands que es una pasada, ayer veíamos muy cerca también Arches y el de hoy está en la misma carretera pero un poco másadelante. Tras unos kilómetros de subida empiezas a ver un horizonte muy lejano lleno de cañones y montañas erosionadas al más puro estilo del oeste, es tanto lo que se ve que en una mirada no se puede abarcar, el mirador más alto es espectacular y un buen sitio para sentarse y mirar al infinito durante unos minutos, este punto es el inicio o el fin del mundo, tremendo. Por cierto que a la entrada del parque no había nadie en la entrada y no hemos podido pillar el abono anual y como nos hemos dejado 2 parques creo que ya no lo vamos a coger.
Ya de camino a Mexican Hat a donde teníamos unos 200 kilómetros hemos parado en Hole in the rock (agujero en la roca) que es un punto turístico surgido con la excusa de que allí, dentro de la roca vivió durante muchos años una familia americana, la verdad es que la visita a lo que fue su casa tiene su encanto aunque está todo tan “souvenirizado” que le falta un poco el espíritu original que sin duda tuvo algún día. Aún así se puede parar y por 5 dolares que cuesta la entrada una mujer te explica como surgió la roca y que hacían en las diferentes habitaciones ya que llegaron a tener también un restaurante.
El último trayecto ha sido rápido porque no había mucho que ver en la carretera, hemos llegado a la hora de comer y hemos preferido hacer tiempo en la habitación (tipi) para acercarnos a Monument Valley entre las 5 y las 7 de la tarde. Este punto es impresionante como todos los anteriores y yo diría que además del espectáculo natural que supone hay un factor añadido para todos los fans/freaks del séptimo arte entre los que me encuentro ya que las referencias cinematográficas que tienen estos lugares (tanto el de hoy como el de ayer, arches) son continuas y es imposible no recordar diferentes escenas en cada punto en el que estamos. Hoy por ejemplo estaba la enorme recta donde Forrest Gump deja de correr, es un punto que tiene unas vibraciones especiales, también esta la zona donde se rodó regreso al futuro 3 y por supuesto las mil películas del oeste de John Wayne. Por cierto hay varias referencias a el dentro del parque e incluso se puede ver su punto preferido del parque, donde le gustaba descansar y disfrutar del paisaje durante los rodajes.
Aunque la recta que comentaba es un punto muy interesante del parque la mejor vista sin duda esta dentro de la reserva, tras pagar la entrada a los indios hay un punto explotado turísticamente donde incluso hay un hotel pero
donde han puesto acertadamente un gran mirador desde donde se ven unas geniales vistas de todo el entorno, eso sí, la tienda india aunque tiene cosas muy chulas tiene precios prohibitivos, preparad la cartera si quereis un recuerdo.
Bueno, continúa nuestro viaje, mañana nos toca ver Antelope Canyon así que nos vemos en Page.
Llegamos al ecuador del viaje con la sensación de llevar meses cruzando los Estados Unidos, no porque se haga largo el viaje sino porque ves tantas cosas y conoces a tanta gente que parece que llevaras aquí media vida.&
esclarecedora.
que dejan en medio enormes acantilados donde no se alcanza a ver el suelo, es totalmente recomendable.
sirena y las luces puestas, ohhhhhhhh, he parado
Otra etapa de montañas pura y dura, pero hoy la más espectacular de todas. Tras un fuerte desayuno en Apple Dumping (café, frutas, una especie de revueltos y una tartita) hemos puesto rumbo a Ouray por la denominada carretera del millón de 
pueblo la cosa mejora, esta rodeado totalmente de montañas en todas las direcciones, es como si estuviera encajado por lo que ademas no tiene posibilidad de crecimiento, la calle principal esta asfaltada y es donde están los bares y comercios (hay muchos) y alrededor de esta calle están las viviendas, la mayoría de estilo victoriano, los edificios de la calle central son preciosos y la mayoría de finales del siglo XIX o principios del XX y tienen unas tiendas de muebles, antiguedades, recuerdos y otras cosas todas ellas con muy buen gusto. El pueblo tendrá 1 kilómetro de largo por 1 de ancho apróximadamente y en uno de los laterales hay una gran piscina dividida a su vez en 2 o 3 (de diferentes temperaturas) que provienen de aguas termales que salen de las montañas. Nos hemos dado un buen baño allí por la tarde, metidos hasta el cuello en agua caliente, al aire libre y rodeados de montañas, fuera hacía frio y a ratos hasta llovía… impresionante.
preguntado de donde eramos y demás y nos ha invitado a los cocktails que estábamos tomando. Para colmo en el hotel que es precioso tenemos un gatito, se puede pedir más??
Los días avanzan y nos metemos de lleno en las montañas, son días en los que hay más naturaleza que ver pero se ve y se conoce menos gente así que los tomamos de forma más relajada que los anteriores. Esta etapa comenzaba con un precioso trayecto para el que nos teníamos que desviar de la autopista cogiendo la llamada “carretera de las leyendas” que une a través de las montañas los pueblos de Trinidad y La Veta a través de unos 100 kilometros que transcurren llenos de curvas y donde se pueden ver algunos paisajes preciosos con grandes lagos rodeados de montañas, desde la carretera se veían también algunas casitas de madera impresionantes, esta zona en invierno tiene que ser espectacular. Antes de llegar a South Fork sólo hemos hecho una parada para tomar un café y un par de trozos de tarta de dimensiones desproporcionadas, la de chocolate era como una cabeza, aparte hemos pedido las clasicas Pie que suelen ir rellenas de frutas del bosque.


Tras un buen desayuno en el motel hemos puesto rumbo tempranero hacia las montañas con intención de para en unos cuantos pueblos antes de llegar a Trinidad, la primera parada ha sido un pueblo llamado la española en el que había muy poco que ver aparte de la curiosidad del nombre. Así que como nos apetecía parar hemos estado
y al poco tiempo ha descubierto que eramos de España con la consiguiente pregunta ¿entonces entienden del español un poquito…? ooootra vez, pues más bien si, en España el español se suele entender pero bueno, no era plan de discutir con un tipo así, pero el caso es que hemos hecho una pequeña amistad y el tío ha dejado su
se llama Rio Grande Gorge, si pasais por Taos no os lo perdais.
Ya estamos en Nuevo Mexico y hemos dejado de momento la 66, y lo haremos durante unos días, tal vez el blog debería llamarse viaje ruta 66 y alrededores porque vamos a conocer otras zonas que nada tienen que ver con esta carretera. Amanecía el día en
buen trozo de tarta casera y una pequeña tienda de regalos además unos 300 metros antes de llegar una gasolinera de Phillips 66 (un clásico durante toda la ruta) abandonada que da para unas cuantas fotos. Al rato hemos llegado al último pueblo de Texas, Glenrio, un lugar abandonado con una decadencia impresionante y que daba hasta mal rollo, de hecho al intentar seguir al finalizar el pueblo la carretera se convertía en 2 caminos de piedras y hemos tenido que dar la vuelta, 100 metros después empezaba Nuevo Mexico. Realmente hoy he comprobado un cambio enorme en el viaje, tanto en lo que se ve como en lo que se siente, este estado respira un aire menos americano que los anteriores, o tal vez sea igual de americano pero de otra forma, la gente tiene rasgos algo más indios, con diferente acento y ya se empieza a ver (por primera vez para
la decadencia de la 66 ahora cobra más sentido. Hemos parado en Tucumcari, un lugar con una tienda muy chula que simula una tienda de campaña india, este sitio es muy recomendable porque en la misma calle que cruza la 66 hay varios moteles abandonados pero que se conservan integramente con los carteles de neón, otros que parece que irán por el mismo camino y otros simplemente deprimentes. Más tarde hemos comido en Santa Rosa donde había un interesante museo de la ruta pero centrado en coches clásicos con más de 50 modelos que el dueño repara y vende, los precios de los coches eran de risa, 12.000
ciudad es muy bonito con muchas construcciones de Adobe (esta construcción se empieza a ver desde 50
que tenían una tienda de ropa y artesanía española y nos han estado comentando muchas cosas de aquí y también nos han recomendado un lugar para cenar donde hemos comido lo más tipico de Nuevo Mexico que como podéis imaginar son enchiladas, tacos y cosas de este tipo, eso sí, después de mi jalapeño de ayer este picante ya no su ponía nada para mi estomago, era como un yogur desnatado, jeje.
Bueno, este ha sido un día bastante movido, hemos amanecido casi sin dormir en el motel que comentaba por los problemas de los trenes que pasaban por mitad de la habitación y nos hemos ido a desayunar al mítico Rock Café, uno de los clásicos de la ruta. Y rapidamente nos hemos puesto en marcha para llegar a
vez dentro he de decir que la cosa acojona un poco porque aunque te dan un cacharro para taparte los oidos y unas gafas el sonido del primer disparo impresiona, había otro tio tirando en una de las 8 calles y tenía pinta de los angeles del infierno con su camiseta con calavera incluida, me ha echado un vistazo rapido cuando he entrado y he deseado con todas mis fuerzas no parecerme a ningún miembro de la banda rival… así que nada, he ido cargando una a una las balas de mi cargador, he puesto el hombre diana en el cacharrito y después lo he alejado a una distancia considerable y me he puesto a disparar. La sensación mejora con cada disparo y te vas sintiendo mucho mejor con el arma cuando llevas varios cargadores, te atrapa de tal forma que te quedarías mucho más tiempo probando diferentes pistolas y escopetas, pero bueno, la experiencia ha sido muy positiva y mucho más relajada de lo que esperaba.
tiene forma de Texas, en los paradores había parrillas con la forma de texas, papeleras con forma de Texas y hasta en nuestro Motel la piscina tiene la misma forma.
pensar que me tendría que ir a un hospital, creo que hasta he visto la luz al final del tunel, impresionante, pasaban los minutos y no podía dejar de tener un vaso lleno de hielo junto a la boca porque en el momento que no tenía frío en la boca me ardía, la madre que los parió, debía ser de adorno el jodido jalapeño. ufffffff. UFFFFFFFFFFF.
El día ha amanecido en la preciosa mansión de
la ruta pero siempre por alguna razón acabábamos rápidamente regresando, la cosa es que hay zonas en las que cambia el nombre o lo comparte con otras carreteras y por eso te puedes hacer un pequeño lío.
todo sea mucho más autentico, el hecho de que toda la gente que está en la ruta pierda bastantes minutos en hablar con nosotros y nos dedique postales y fotos sin que haya realmente un animo de lucro hace que todavía sea más fuerte esta sensación.
un buen trecho y al final hemos acabado en Chelsea camino de Tulsa, hemos parado en la mítica ballena de Tulsa que esta un poco antes en Catoosa y hemos seguido hasta llegar a nuestro destino, Stroud porque se nos hacía tarde. Aquí hemos llegado sobre las 8 de la tarde y era un Motel que no teníamos reservado más que nada porque ni siquieran tienen página web, es el Skyliner Motel que aparece en muchas guías de la ruta por tener un precioso cartel de neón en la entrada, lamentablemente eso es lo único que tiene, el hotel es un desastre, en la recepción huele muchísimo a Curry porque lo llevan unos indios, la imagen decadente exterior en este caso si se refleja también en el interior de las habitaciones pequeñas y malolientes y con un baño al que da miedo entrar, el suelo de la habitación es de moqueta y tiene pinta de llevar grasa de varias generaciones, el aire acondicionado es de los antiguos así que tienes 2 opciones, o escuchar un ruido infernal pegado a tu oreja o sentir el angustioso calor del verano de Oklahoma y os puedo asegurar que la primera es la mejor opción sin lugar a dudas. Por si fuera poco la nevera se apaga y se enciende haciendo un ruido muy molesto sobre todo a mitad de noche pero lo más molesto, lo peor estaba por llegar y no nos hemos dado cuenta hasta que nos hemos acostado… hay un tren que pasa a unos 10 metros de la habitación, estando aquí parecía como si estuviese atravesando nuestra habitación por la mitad, el maldito tren no ha empezado a pasar hasta las 12 de la noche pero desde este momento y hasta las 4 de la mañana lo ha hecho como 10 veces, en cada una de ellas escuchabas los silvidos cuando se acercaba y en el momento de pasar por aquí lo hacía con más fuerza que nunca, supongo que al pasar por el centro del pueblo (y casi de nuestra habitación, cabrones…) es obligatorio que piten porque aquí todos los pasos son a nivel. En fin, un infierno de motel, tal vez el peor motel de los Estados Unidos pero que os voy a decir, hay que conocerlo todo, ayer en una mansión victoriana con más de 100 años y hoy en un putrefacto motel en mitad de la nada. Mañana más, próxima estación
Ya estamos en
autentico
7 de la tarde que hemos tenido que meternos
Hoy nos esperaba una etapa de casi 400
