Día 6 Stroud-Amarillo
Freddd | 21 Julio, 2010
Bueno, este ha sido un día bastante movido, hemos amanecido casi sin dormir en el motel que comentaba por los problemas de los trenes que pasaban por mitad de la habitación y nos hemos ido a desayunar al mítico Rock Café, uno de los clásicos de la ruta. Y rapidamente nos hemos puesto en marcha para llegar a Oklahoma lo antes posible donde queríamos parar en Gun and Gun para pegar unos cuantos disparos, al principio iba algo acojonado, pensaba que iba a ser dificil y que me iban a hacer muchas preguntas pero todo ha sido sencillo y cómodo, el local es inmenso con una enorme tienda de rifles y pistolas de todo tipo, es como un alcampo lleno de armas en una zona y con la zona de tiro en la otra en la que a su vez hay como 3 o 4 zonas diferenciadas, una para principiantes, otra para armas de gran potencia y otras 2 para armas normales, he tenido que firmar unos papeles y el chico me ha explicado como funcionaba, además un anciano que había en la puerta que nos había preguntado de donde eramos había ido sin saber nosotros nada a buscar a una chica que hablaba español y que estaba en la zona de oficinas. Así que hemos podido mantener una charla por fin en castellano y la chica que era mexicana nos ha explicado el funcionamiento de las salas de tiro. Una
vez dentro he de decir que la cosa acojona un poco porque aunque te dan un cacharro para taparte los oidos y unas gafas el sonido del primer disparo impresiona, había otro tio tirando en una de las 8 calles y tenía pinta de los angeles del infierno con su camiseta con calavera incluida, me ha echado un vistazo rapido cuando he entrado y he deseado con todas mis fuerzas no parecerme a ningún miembro de la banda rival… así que nada, he ido cargando una a una las balas de mi cargador, he puesto el hombre diana en el cacharrito y después lo he alejado a una distancia considerable y me he puesto a disparar. La sensación mejora con cada disparo y te vas sintiendo mucho mejor con el arma cuando llevas varios cargadores, te atrapa de tal forma que te quedarías mucho más tiempo probando diferentes pistolas y escopetas, pero bueno, la experiencia ha sido muy positiva y mucho más relajada de lo que esperaba.
Al salir de allí ha ocurrido lo peor (o una de las cosas peores) que podía pasarnos en este viaje, el navegador que nos lleva guiando todo el viaje ha muerto, se ha quedado completamente tostado y por mucho que reiniciaba el Iphone no arrancaba, y así ha estado toda la jornada así que nos hemos tenido que guiar por los mapas. La verdad es que el viaje se puede hacer con mapas pero el navegador viene bien por la comodidad de que si en un momento dado tomas la salida equivocada rapidamente te va a redirigir, sobre todo en enormes ciudades como Oklahoma que tiene decenas de autopistas que se montan unas sobre otras y que si no las conoces puede ser un autentico kaos. Pero la suerte era que la 40 que va a Amarillo era justo la que pasaba por el local de las armas y esta etapa justamente la 66 ha sido en gran parte machacada por la autopista y muchos tramos discurren paralelos así que dentro de lo malo no hemos tenido problemas, ahora estoy intentando restaurar la aplicación y si no funciona nos plantearemos comprar un navegador en un centro comercial porque no me apetece estar todo el tiempo con la tensión de si estoy en el camino correcto y tener que estar pendiente constantemente de las señales. Mañana os comento como ha acabado esto.
Todavía en Oklahoma hemos parado a ver uno de los museos de la ruta que estaba en Elk City, estos museos están algo prefabricados pero seguramente todos tienen alguna cosa interesante. En este caso el museo era como un pequeño pueblito y en cada casa había un montón de cosas, muñecos y vestidos antiguos, una vieja estación de tren, una granja con todas las herramientas, tractores, coches clásicos, etc etc, creo que completa bastante el ver un museo de este tipo y en este caso eran 5 dolares pero también los hay gratuitos. La ruta ha seguido por Oklahoma donde hemos visto el último pueblo que es el que tiene la tienda Sandhils curiosity shop pero estaba cerrada así que hemos hecho unas fotos y hemos seguido, los pueblos eran cada vez más decadentes a medida que salíamos de Oklahoma y ya en Texas se podían ver casitas muy antiguas que casi parecían chabolas, nada que ver con los florecientes pueblos de Illinois o Missouri donde había decadencia pero acompañada de casas preciosas, eso sí, las extensiones en Texas eran enormes y se veían a lo lejos grandes ranchos, ese es uno de los lemas de este estado, en Texas todo es grande, además todo
tiene forma de Texas, en los paradores había parrillas con la forma de texas, papeleras con forma de Texas y hasta en nuestro Motel la piscina tiene la misma forma.
El motel Texan Ranch es simplemente genial, es como los Moteles cutres de USA pero con encanto, estamos en la planta de arriba y cada conjunto de habitaciónes de las 2 plantas forma como si fuese un pequeño hotelito con un cartel en la parte superior y un color diferente, desde aquí se ve el famoso restaurante Big Texan donde está el famoso Don solomillón, si alguien se lo come le sale gratis, esta noche había un incauto intentandolo pero no lo consiguió, yo en otra situación tal vez me hubiera animado pero no me gusta ser una atracción de feria y es que el solomillón no te lo puedes comer en tu mesa sino que vas a una mesa elevada donde todo el mundo te esta mirando, se acercan, te hacen fotos y joer… un solomillón de esas características necesita concentración, sólo tienes 1 hora para comerlo (lógico) y si lo consigues pasas a firmar el libro de oro del local. Aún así hemos probado la carne que estaba buenísima y un combo de barbacoa gigante con costillas y trozos de carne hasta aburrir. Pero el momento triste de la cena ha sido cuando se me ha ocurrido probar un pimiento que había en una esquina dándole un bocado y masticándolo durante un buen rato, de repente se me han parado todos los músculos del cuerpo a la vez que escuchaba un sonido de fondo en el que se me indicaba que eso era un jalapeño, no os podeis imaginar lo que ha sido eso, casi he perdido la vista, me salía fuego de la boca, de los labios, hasta de la campanilla, he expulsado de la boca lo que quedaba pero el mal ya estaba hecho, durante esos minutos he llegado a
pensar que me tendría que ir a un hospital, creo que hasta he visto la luz al final del tunel, impresionante, pasaban los minutos y no podía dejar de tener un vaso lleno de hielo junto a la boca porque en el momento que no tenía frío en la boca me ardía, la madre que los parió, debía ser de adorno el jodido jalapeño. ufffffff. UFFFFFFFFFFF.
En fin, parece que el navegador ya funciona, nos vemos en Nuevo Mexico (sin jalapeños por favor)

jaja, tomo nota, no probar el pimientito... por cierto, ¿cómo
Miguel Ángel | 21 Julio, 2010jaja, tomo nota, no probar el pimientito… por cierto, ¿cómo llevais el tema de la colada? ¿vais lavando en los moteles sobre la marcha? saludosss
El solomillo pudo contigo Fredd¡¡ estoy encantado con el relato....
Fernandontheroad | 21 Julio, 2010El solomillo pudo contigo Fredd¡¡ estoy encantado con el relato….
Gran Big Texan!! Supongo q te comerías el jalapeño ese
Tiago | 22 Julio, 2010Gran Big Texan!! Supongo q te comerías el jalapeño ese que ponen crudo con una banderita tejana encima. La verdad es que se come de puta madre aunque se haya convertido en un garito un poco turístico. Nos comimos un solomillo de infarto, aunque lo suelen cocinar mucho. En USA les gusta la carne muy hecha. En un garito lo pedí crudo y nos sacaron un zapato, pero en general la carne es muy buena.
Por cierto, alguien dijo que no servían cerveza en ese garito pero no es verdad.
Va siendo un viaje apasionante!
Hola Fernando, no me atreví con el solomillo, no tenía
Freddd | 22 Julio, 2010Hola Fernando, no me atreví con el solomillo, no tenía mucha intención por lo que comenté, no me apetecía estar ahí subido y todo el mundo mirando como si fuera una escultura, si me lo hubiera comido en la intimidad de mi mesa probablemente la cosa hubiera cambiado.
Nos vemos.
Si Tiago, me comí el jalapeño que ponen como acompañamiento,
Freddd | 22 Julio, 2010Si Tiago, me comí el jalapeño que ponen como acompañamiento, la madre que lo parió, ayer al entrar en el estado de nuevo mexico veo un cartelón con un jalapeño gigante y pensé, estos cabrones me odian, soy persona non grata en este estado. grrrr.
El big texan nos ha encantado, es genial aunque como dices sea un pelín turístico, lo de la carne es cierto, siempre esta muy hecha pero esa salsa de barbacoa la deja más jugosa.
lo de la cerveza ya lo he comentado, aunque yo no la pedí si que había una carta gigante expresamente para cervezas, no se a que se refería exactamente el que escribía en el otro post.
Un saludo.