Pase anual para ver los parques nacionales
Tiago | 30 Abril, 2009
Los parques nacionales son impresionantes y están muy bien preparados en cuanto a servicios, información, limpieza, etc., pero en todos ellos se paga la entrada que va de 5 a 25 $ (al menos por los que nosotros pasamos). Este precio no es por persona, sino por vehículo, y generalmente da acceso libre durante siete días sin restricciones. Creo que a partir del quinto ocupante se empieza a pagar más (tendréis que consultarlo).
Como alternativa podemos coger un pase que nos permite entrar en todos los parques nacionales y estatales y que responde al rimbombante nombre de America The Beautiful - The National Parks and Federal Recreational Lands Annual Pass. El pase es anual y permite pasar a todos los ocupantes del vehículo del portador del pase. Imagino la sensación que tienes que tener con semejante poder en tus manos. Este pase vale 80$, que aunque es un precio elevado empieza a compensar si vamos a visitar 4 o más parques (la mayoría valen 20$). Lo venden en cualquier parque, así que en el primero de ellos se puede adquirir. Luego sólo queda ir con tu todopoderosa tarjeta levantada ante los rangers para que te permitan entrar en las maravillas del mundo, cual Frodo en el Monte del Destino.
Nosotros nos ahorramos unos 40 $ con este sistema, pero es que además me parece 100% recomendable para evitar caer en la tentación de no entrar en algún sitio sólo por no pagar. Aunque sólo vayas a estar 15 minutos dando una vuelta, merece la pena echar una ojeadita. Si tienes que pagar 20$ quizás te lo piensas. Hay también otros parques estatales más modestos y atracciones menores a las que entraremos de forma gratuita.
Hago recuento mental de los parques nacionales por los que pasamos, más o menos en orden de visita (creo no dejarme ninguno):
- Mesa Verde
- Canyonlands
- Arches
- Bryce
- Zion
- Grand Canyon
- Death Valley
- Yosemite
Como honrosas excepciones están Monument Valley y Antelope Canyon, que están gestionadas por los indios navajos y lo cobran aparte (pero merecen la pena ambas, por supuesto).

