Calico
Freddd | 16 Septiembre, 2008
Aunque se vende como pueblo fantasma la realidad es que se ha convertido en una especie de parque temático ya que esta sobreexplotado turisticamente. Aún así esta hecho con gusto y han mantenido el pueblo tal y como estaba en la época del viejo Oeste, con el encanto de lo antiguo pero con las comodidades actuales. Así podremos tomarnos una cerveza en el viejo Saloon e incluso acampar en su propio camping o en las casas rurales que tienen habilitadas. También tiene multitud de tiendas donde curiosear las cosas tipicas de la zona.
Es cierto que no tiene el encanto de lo autentico pero los americanos saben como preparar estas cosas y como cae en la ruta no conviene perderlo de vista.



